
Tras morir el padre de India Stoker (Mia Wasikowska), su desconocido tío Charlie (Matthew Goode) regresa al hogar para hacerles compañía a ella y a su madre (Nicole Kidman). Pero, Charlie guarda más de un secreto, que atraerá a la joven India, haciendo que se introduzca en un mundo bañado de muerte y violencia.
Se nos plantea una duda después del visionado de este extraño cuento gótico, ¿quién le viene como anillo al dedo a quién? ¿El guión del también actor Wentworth Miller al mundo visual de Chan-wook Park o todo lo contrario, la gran imaginación del director hacia un guión que resulta más previsible de lo que a priori pretende?
El director en su salto a Hollywood se hace con una historia de relaciones familiares, salpicada con la iniciación a un mundo de violencia, representada por la figura del tío que regresa a la familia tras la pérdida de la protectora figura paterna. A través de sus imágenes asistimos a la caída en espiral de una perdida adolescente, en el que su director ha querido plasmar la pérdida de la inocencia y el descubrimiento de la sexualidad a través de la muerte.

El trío Wasikowska-Goode-Kidman sostiene este drama familiar que desde ya un principio se desvía hacia un thriller angustioso, planteado como un cuento de terror sobre cómo la violencia engendra monstruos. Y nos lo muestra su director a través de dos tesis, en cómo la figura del padre o del tío manejan los impulsos de la protagonista, tanto para canalizar la salida a la luz de un monstruo a través de la violencia, o cómo ésta es capaz de descubrir una implacable bestia capaz de cualquier cosa, con la cara de una arrolladora Mia Wasikowska, que trabajo tras trabajo demuestra ser capaz de cualquier cosa.

Ahí es donde falla, en el momento en que empieza a recurrir al los flashbacks para contar demasiadas cosas, que el espectador podría haber supuesto por sí sólo, y en vez de dejar algún que otra cuestión en el aire, para que la imaginación del público pueda completar la historia, el guión decide no dejar ningún cabo suelto.
Si todas las virtudes del film se situaban en su juego de sutilizas, la parte final acaba lastrando la posibilidad de ser un gran película, que a pesar de todo esto podrá ser disfrutada y dejará a más de uno con mal cuerpo.
+ La secuencia de tío y sobrina tocando en el piano
- El guión en sí mismo es un veneno para la película
PUNTUACIÓN TOTAL: * * *
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